lunes, 18 de mayo de 2015

De vuelta al pirineo

La última vez que estuve anillando en primavera en el pirineo de Girona, fué hace tres años. Ya tocaba. Tenía ganas de volver de nuevo por este lugar en ésta época del año. Los colores parecen más intensos aquí. El cielo tiene un azul más vivo, los prados han abandonado el blanco invernal y ahora están vestidos con un verde intenso, salpicados de amarillos y azules de miles de florecillas. Se asoman tímidamente las Marmotas y compiten los pájaros por hacerse con su parcela de terreno para criar.



A pesar de llegar pronto, a las 6'45 ya lucía el sol. Lo malo de venir aquí en estas fechas es que hay que madrugar muchísimo. Montamos redes por la parte más bien alta de la montaña, que era dónde vimos movimiento de pájaros. Un lugar el elegido sólo apto para las cabras. Cada vez que teníamos que subir a revisar las redes acabábamos resoplando por el esfuerzo. El viento en éste día, no ayudó mucho. Soplaba con insistencia desde que llegamos, con lo que las redes parecían banderas ondeando. Pensábamos que no íbamos a capturar nada de nada, pero afortunadamente no fué así. Sólo hemos podido anillar 7 aves, pero por lo inusual de sus capturas y por su belleza, ha valido la pena tanto esfuerzo. Los anillamientos han sido éstos:

2 Alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio)
1 Roquero rojo (Monticola saxatilis)
1 Collalba gris (Oenanthe oenanhte)
1 Pardillo común (Carduelis cannabina)
1 Escribano montesino (Emberiza cia)
1 Escribano cerillo (Emberiza citrinella)

 Espectaculares colores presentaba este Escribano cerillo


 Macho de Alcaudón dorsirrojo



 Macho de Pardillo común 

 Hembra de Escribano montesino

Macho de Roquero rojo


Quiero dar las gracias a Raquel Larios y a Jose Antonio Pagés por su gran esfuerzo a la hora de hacer ésta jornada. La verdad es que hemos acabado rotos !